06/07/2011

Una historia de éxito (Parte I)

“El éxito es simple. Hacer lo correcto, de la forma correcta, en el momento correcto.” Arnold H. Glasow

Los que tratan de entender la historia de una compañía, saben que en parte, es la historia de su gente. La nuestra, comenzó con una pequeña fragua en 1892 y con el paso del tiempo se ha convertido en una empresa bien conocida y de enorme reputación en Alemania y con presencia en más de 80 países de todo el mundo.

A partir de 1912 Anton SEVERIN Jr. empezó a producir rieles para cortinas. Apenas diez años después, debido al crecimiento de la empresa, fue necesario mudarse a un nuevo edificio.

En 1951, cuando Rudolf Schulte y Helmut Hoffmann se unieron a la compañía, la demanda de aparatos eléctricos estaba en entrando en una espiral ascendente y SEVERIN y decidió apostar fuerte por este nuevo mercado. De hecho, viendo que la producción se incrementaba constantemente, en 1956, se construyó una nueva planta de fabricación.

En las décadas siguientes, SEVERIN fue creciendo de la mano de la expansión industrial y el aumento de la clase media, así en 1968 se volvió a ampliar la empresa con un edificio para la administración y en 1985 se construyó una moderna línea de ensamblaje.

En 1992, SEVERIN cumplió los 100 años de vida. La pequeña fragua fundada por Anton Severin se había convertido en una gran multinacional de electrodomésticos con más de 600 empleados. SEVERIN celebró su Centenario a lo grande, en una ceremonia presidida por el entonces Canciller Alemán, Dr. Helmut Kohl.

Pero esta historia de éxito no acaba aquí…

Muy pronto Una historia de éxito (Parte II).